El Presupuesto Nacional para este año no contempla recursos para los gastos que conllevan la asignación por hijo, el aumento de las asignaciones familiares como tampoco de las nuevas obras de inversión, sumando un monto de aproximadamente 20.000 millones de pesos, lo cual obligará a que el Gobierno utilice determinadas partidas para solventar esas erogaciones.
Así lo comentaron a La Prensa fuentes de la Asociación Argentina de Presupuesto Público (ASAP), quienes consideraron que esas partidas para gastos de incrementos en el gasto social y en obras deberán ser incluidas por el Congreso en el Presupuesto Nacional 2010.
"El problema es que el Gobierno presentó para este año un presupuesto equilibrado y justamente, el tema central es que no se han incluido las erogaciones de lo que representa estos items como la asignación por hijo, la suba de las asignaciones familiares o la inversión en obras", puntualizó una fuente de la entidad.
De esa manera, se estima que el monto global que se necesita, que suma unos 20.000 millones de pesos serán cubiertos por el Poder Ejecutivo con las partidas que se iban a orientar para el pago de la deuda.
"Ese es el verdadero problema de todo este asunto que se ha generado. Es decir, se necesitan más recursos para abarcar partidas que no fueron incluidas en el presupuesto. Por eso, se deduce, que el objetivo es pagar los vencimientos de deuda con las reservas monetarias que conformen el Fondo del Bicentenario, y con lo que está contemplado en el presupuesto para vencimientos, se orientará a cubrir esos recursos faltantes", insistió la fuente.
Además, se calcula que si bien habrá mejora en la actividad económica y en la recaudación tributaria, la misma no tendrá una expansión de una magnitud que pudiera evitar tomar los recursos que se habían previsto, en su inicio, para el pago de la deuda.
"Es indudable que la situación fiscal es comprometida. Ya no hay mucho de dónde conseguir más recursos propios. Ese es el problema, que se agrava por la imposibilidad del Gobierno de poder acceder a los mercados voluntarios de crédito", resaltó.
Por otro lado, fuentes gubernamentales admitieron que la restricción de recursos y la demora para conformar el Fondo del Bicentenario ha llevado a estudiar algunas alternativas.
¿BONO COMPULSIVO?
Entre esas mismas se encuentra la posibilidad de acordar con los bancos la emisión de un bono especial en dólares, una iniciativa que se viene estudiando desde antes de fin de año.
Pero en este caso, y quizás lo más preocupante, es que la colocación de este bono se realizaría en forma compulsiva, otro aspecto que podría generar más incertidumbre sobre la economía local.